Este texto denominado: “Mi confrontación con la
docencia”, responde a una reflexión de la primera unidad de la especialidad en
competencias docentes, tomando en cuenta la conclusiones después de analizar la
lectura de José Manuel Esteve, “La aventura se ser maestro”.
Debo comenzar por decir que la docencia apareció en mi vida
cuando yo menos lo esperaba, de hecho nunca la esperaba puesto que no tenía en
mente laborar en una escuela de profesor. Lo único que yo quería era trabajar
al 100% en mi profesión, que es la de
Cirujano Dentista, egresado por la UNAM.
La verdad es que una vez que
terminé mis estudios en la facultad de Odontología solo pensaba en llevar a la práctica mi profesión,
y no en la docencia. Pero por razones familiares tuve que dejar la ciudad de
México, para ir a radicar el estado de Guerrero, en dónde de igual forma
comencé inmediatamente a ejercer mi profesión, instalando mi consultorio y trabajando
en la consulta privada.
Posteriormente, un profesor me
invitó a laborar de forma interina en el CEBACH de tlapa. Me explicó que el
profesor encargado de la materia de Biología tenía un permiso para ausentarse y
la fecha de su regreso no está bien definida. Por lo tanto solo en el lapso en
que el profesor no estuviera, impartiría yo clases en la materia de Biología.
Estaba claro que cuando se presentara el
maestro titular, tenía yo que dejarle su lugar nuevamente. Aunque comprendí que
el ser maestro solo sería por muy poco tiempo, fue en ese momento que comencé a ponerme el
chip de que impartiría clases.
Las asignaturas que me invitaron
a impartir es la de Biología I y Biología II. Ambas asignaturas están
muy relacionadas con la carrera de Odontología, sin embargo tenía que
regresar a revisar todos los conocimientos que sin duda no tenía al corriente.
Inmediatamente comencé por desarrollar el programa de estudios de la materia,
consultando libros, páginas de internet, revistas, etc.
El primer día que estuve frente a
grupo, sin exagerar, fue un momento que cambió mi vida, y no me refiero a la vida
profesional, sino a la vida en general. Me di cuenta de la responsabilidad que
posee una persona que tiene como labor, no solo de enseñar 1+1=2, si no para qué sirve y cómo puede
utilizar este 1+1=2 en su vida diaria.
Por supuesto que considero que no
tengo la experiencia necesaria para para dar un veredicto final de mi carrera
docente, ya que apenas comienza, pero si puedo señalar la tranquilidad que se
experimenta ayudamos a un alumno en la resolución de un problema, y la
satisfacción que me da el saber que realmente podemos ser útiles a la sociedad
orientando a los jóvenes. El ser maestro también implica la necesidad de tener
al día los conocimientos que la ciencia descubre en cada segundo, además de estar
en contacto con docentes, que tienen la misma preocupación y ocupación,
preparar a los jóvenes para el día de mañana.
Considero que una de mis
insatisfacciones, y es una de las razones por las que estoy en la especialidad,
es que me falta afinar mis técnicas de enseñanza y al mismo tiempo conocer más
herramientas de estudio para llegar a los
alumnos más difíciles, aquellos
los que reprueban siempre, involucrar a los que llegan tarde, a los que
platican en clase, etc. Mi deseo es que
el aprendizaje llegue a aquellos alumnos
con alto índice de reprobación.
Después de leer y entender “La
aventura de ser maestro”, comprendo que algunas de las inquietudes que uno
tiene al comenzar en la docencia, resulta que pueden ser el común para muchas
personas. Por lo tanto el comunicar esos miedos nos puede ayudar, mediante la
interacción de otros compañeros, a tratar de proponer soluciones para
enfrentarlas.
Para un alumno que comienza el
bachillerato, el conocer una materia nueva representa un problema, ya que a
veces el profesor utiliza un lenguaje muy técnico y por lo tanto poco
entendible para el alumno. Como lo menciona Esteve, la Universidad no nos
prepara para ser docentes, por lo tanto el problema al que me enfrento, es
adaptar mi discurso y mis técnicas de enseñanza para que se pueda entender,
para que el alumno asimile un tema y para que pueda aplicarlos a la vida
diaria.
Puede resultar complicado encontrar
la vía de comunicación adecuada para que un alumno extienda el mensaje que
queremos transmitir, pero solo en un principio, ya que después con la práctica
y la actualización adecuada será más fácil encontrar una forma de interlocución
adecuada. Una ayuda puede ser la de transportarnos a nuestra época de
preparatorianos, y hacernos una pregunta; ¿Qué es lo que hubiera cambiado o
corregido de mis maestros de la prepa?
En fin, estoy al final de la
especialidad en competencias docentes impartida por la Universidad Pedagógica
Nacional (UPN), y el cúmulo de experiencias y nuevas herramientas comienzan a
dar forma a un mejor servicio docente. Porque nosotros ofrecemos un servicio,
como lo da un peluquero, un doctor, o un abogado. Si alguno de ellos no se
actualiza o se pone a la vanguardia con las técnicas y métodos, es probable que
con el tiempo se ofrezca un servicio obsoleto, o falto de las innovaciones en
cada área, por lo se irán desvaneciendo frente a sus competidores actualizados.
Ante esa situación, la
especialidad le brinda al docente, acercarse a las nuevas corrientes,
pensamientos, y estrategias para ejercer la docencia tomando factores y
circunstancias como antes no se hacia. Pero el retono es saber, es aplicar y ejecutar en el aula, modificar
la forma en que vemos a los alumnos, no como un monstruo de cien cabezas, sino a
comprender que cada individuo presenta una problemática diferente, para a llevar un diagnostico basándose en el
entorno de cada alumno, y para poder realizar planeación acorde a cada
situación. Para ello es necesario cambiar el enfoque al que estamos acostumbrados, y tomar en cuanta
los ejes y principios por los que se rige la reforma integral de la educación
media superior (RIEMS), así como cambiar nuestra forma de evaluar y eliminar esa
forma de único examen del cual dependía si un
alumno acreditaba o no la asignatura.
Y con ello va además el uso de
las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Es imprescindible en la
actualidad el uso de internet, y programas de navegación, al igual
que las direcciones en la web. En este mar de información, y para no ahogarnos
(alumnos y docentes), es necesario actualizarse y estar al día, ya que la alta
velocidad con la que se generan sofwares que pueden ser útiles para la enseñanza nos puede dejar estancados
en nuestra práctica, y lo que sería un escenario peor, que nos deje atrás con
respecto a los alumnos.
Los docentes estamos en proceso de enseñanza,
respecto a los alumnos, pero también respecto a otros docentes, y a nosotros
mismos.